Bernardo's profileUna voz de Dios habla...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
se cuenta...La tarde pareció llegar más pronto que de costumbre. Se sentían correr los primeros soplos de aire fresco que vienen con la noche, que le dan sabor de nostalgia, pero en esto ocasión la noche estaba lejana solo que la manera en que esta persona reflejafa su dolo, con la pena de una mala noticia, asi lo hacia parecer.
Nadie podía saber lo que pasaba por su mente en ese instante, uno entendía que un buen amigo suyo fue quien murió, pero el parecía estar sospechando que podia ser mentira pese al tiempo del suceso. Aunque su mirada era pesada como quien se reprocha no haber podido evitarlo, y peor cuando hay quienes coincidían en esa idea. Nadie hablaba, todos lloraban, y es que cualquier frase podia resultar mas traumante para él, pero nada peor que estar parado frente a su sepulcr.
Se le notaba el intento de acomodar las palabras en su mente, como para decir algo, y fue cuando una lágrima cayó al suelo, alguien quiso saber de qué ojo brotó, pero su mirada aun estaba distante, nadie huberia predicho que iba a llorar, sus ojos se mantenían abiertos y sin brillo, hasta que luego de un parpadeo su labios temblantes dijeron: "quiten la piedra". Fueron dos hombres, que luego de unos segundos imaginaron el deseo de alguien que hubiere querido despedir su partida, y prestos le ofrecieron la oprtunidad de hacerlo.
El aire respiró mas denso ya abierta la tumba, aunque él no pareció notarlo hasta que estubo dos paso dentro y rodeado del hedor sollozó "Dios!, esto ya huele mal!" y fue cuando se notó un mayor debate de pensamientos en su rostro que cambió de aspecto y antes de que alguien pudiera preguntar la razón, dijo, "Dios, Gracias por escucharme". Luego de esto se sintió confiado, sereno, no perdió la oportunidad de marcar una ligera sonrisa que tentara la curiosidad de los demás y fue cuando se aseguró que él tenía la razón, y dando la vuelta para retirarse habló con confianza... "Ya Lázaro!, párate y sal de ahí!".
La gente olvidó el llanto de dolor cuando lo vieron salir, sus lágrimas eran transparentes, esas que no hacen ruido al caer porque son ligeras, esas que solo existen cuando la alegría es demasiada, pero antes de que se perdiera la razón entre la gente al irse escapándo del tumulto terminó: "ya se que me escuchas, pero hay quienes no creen que me enviaste TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://espaciodeberne.spaces.live.com/blog/cns!69BEE76236649DE8!797.trak Weblogs that reference this entry
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